martes, 26 de agosto de 2014

Entrevista a Sara - el acogimiento familiar en verano

Conozco a Sara a través de una asociación en la que ambas colaboramos. Sara es risueña y dulce como las galletas que hace, con una sonrisa tremendamente acogedora.


Sabiendo cómo es no es de extrañar que se haya embarcado en la experiencia del acogimiento en verano de un niño saharaui. Cuando me lo contó lo primero que le dije es que tras el verano quería entrevistarla y aceptó. Es una historia de dar y tomar, de entregar y recibir. Una historia personal y entre personas, una historia familiar y sin fronteras.


Así que seguid leyendo que esta entrevista es de las de reflexionar.


Cuéntanos, ¿quien es Sara? ¿Cómo es tu familia?

Sara es la feliz mamá de un niño maravilloso de casi tres años llamado Pablo. Mi familia es pequeña (de momento), la formamos mi marido, nuestro hijo y yo.


Qué os impulsa a convertiros en familia de acogida.

 Lo que más nos animó fue dar la oportunidad a un niño de pasar un verano diferente, alejado de las altas temperaturas del desierto y que tanto él como nosotros tuviéramos la oportunidad de convivir con otra cultura y unas costumbres tan diferentes a las nuestras.

Aquí se someten a controles médicos que en el Sahara son impensables, prueban un montón de alimentos nuevos y se llevan unos kilos de reserva hasta el año que viene (en el caso de Salek casi 5).

Es algo que llevábamos pensando desde hacía mucho, pero que por unas cosas u otras dejábamos en la reserva cada verano, hasta que este año decidimos dar el paso puesto que nuestro hijo ya no es tan bebé y yo ahora tengo más tiempo.


Qué expectativas tenías, qué pensabas antes de acoger sobre lo que te esperaba. ¿Ahora qué piensas?

 Buff, lo que más tenía era miedo, sobre todo según se iba acercando la fecha de llegada.
Miedo de haber embarcado a mi familia en una aventura que no sabía como iba a salir, a que el niño no se adaptara o no le gustáramos y a que nuestro hijo lo pasará mal.

 Ahora veo que esos miedos eran totalmente infundados, pero supongo en ese momento, poniéndome en lo peor me sentía más segura.


¿Cual es el proceso para acoger a un niño en verano? ¿Dónde deben dirigirse las familias que quieran acoger durante el verano a un niño saharaui?.

El proceso es muy sencillo, solo hay que tener ganas. Hay quien cree que trabajando es imposible, pero no, si que se puede, solo hay que querer hacerlo. Estar dispuesto a pasar dos meses con cualquier dificultad. Teniendo ganas todo sale rodado.

Son niños que vienen de familias totalmente estructuradas, sus padres son padres normales que quieren muchísimo a sus hijos y que creen que venir a España es una oportunidad para sus niños. Al principio (sobre todo si es la primera vez que vienen) están muy asustados y necesitan sobre todo cariño y sentirse arropados, que a pesar de estar a miles de kilómetros de sus casas no se sientan solos.

Teniendo ganas y estando dispuesto a dar cariño a un niño solo hay que dirigirse a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui (en este caso de Burgos) y ofrecer tu casa y tu tiempo durante dos meses. Luego ellos se encargan de todo, están pendientes de todo, si hay algún problema de adaptación  buscan la manera de solucionarlo prestando incluso su casa si hace falta.

Son dos meses en los que nunca estas solo, siempre hay alguien dispuesto a echarte una mano en lo que sea.

Yo animo a todo el mundo a hacerlo, es una experiencia única


Describe la experiencia desde vuestra vivencia personal.

Nuestra experiencia ha sido MARAVILLOSA, en mayúsculas y con todas las letras.

Sí que es cierto que ha habido algún momento mas duro o difícil, pero los buenos momentos los superan con creces.

Nuestro niño se llama Salek, tiene 10 años y esta ha sido la primera vez que salía de su casa. No hablaba nuestro idioma y no conocía nuestras costumbres, pero desde el primer momento supimos que iba a salir bien, se le notaba en los ojos, y así ha sido.

A las dos semanas de estar aquí ya nos entendía prácticamente todo aunque todavía no hablaba bien, pero el último mes no ha callado jaja, ha aprendido muchísimo y ahora puede participar de casi cualquier conversación.

Lo mejor ha sido que nos ha hecho volver a descubrir el mundo con sus ojos, la cara de felicidad la primera vez que se metió en la piscina no se me olvidará nunca

Todo le llamaba la atención, por todo preguntaba, cosas tan cotidianas como darse una ducha caliente para él era todo un descubrimiento, y aunque la primera vez le daba miedo en cuanto noto el agua calentita no paraba de reír.

A veces lloraba por las noches, echaba de menos a su familia, y yo me metía en la cama con él hasta que se dormía. Al principio quiso dormir en una habitación el solo, luego cuando cogió más confianza pidió dormir con Pablo y ya no volvió a llorar por las noches.

Desde el principio hemos intentado que se sintiera uno más de la familia, le hemos tratado igual que a nuestro hijo (teniendo en cuenta la diferencia de edad claro).

Yo desde luego que le siento como uno más.


¿Alguna dificultad en la experiencia, en el proceso, en la vivencia?

Hombre, dificultades ha habido alguna, la primera el idioma, se hace duro no poder explicarle las cosas y que se quede solo con un si o un no.

Las costumbres de higiene y de alimentación, es un niño limpio y educado, pero al ser la primera vez que venía a España se lo hemos tenido que enseñar todo.

Algún enfado que otro también hemos tenido, lo normal supongo, lo bueno es que desde la asociación siempre hemos encontrado respuesta y colaboración a cualquier problema que se pudiera presentar. Ha habido momentos duros? Si, pero nos hemos sentido muy arropados.


¿Qué destacarías?

Lo más destacable para mi ha sido el cariño que nos ha dado, nos ha querido incondicionalmente, ha confiado en nosotros sin conocernos, y con eso me quedo, este ha sido uno de los mejores veranos de nuestra vida y aunque seguro que habrá más, este no lo voy a olvidar nunca.


¿Cómo era un día en vuestro verano? ¿Habéis modificado vuestras costumbres, hábitos?

Bueno, un día normal, entre semana no tenía mucho misterio, si no había nada en concreto como médicos o compra el plan era piscina desde por la mañana.

A la hora de hacer la comida siempre le tenía rondando por la cocina preguntándome cosas o intentando meter mano a lo que estuviera cocinando jaja.

Por la tarde hemos estado en la piscina casi todos los días hasta las 7 o las 8 que íbamos a dar una vuelta al parque con el patinete

Por la noche cena, cuento y a dormir, al principio le costaba un poco ir a la cama pero ahora al final casi se llevaba a rastras a Pablo emocionado por el cuento que íbamos a leer.

Los fines de semana hemos intentado hacer cosas diferentes los cuatro juntos, como ir de acampada o a la playa, estar con los abuelos, con los primos... Un poco de todo.

En cuanto a cambiar hábitos, lo único el cerdo, Salek no lo come y yo procuraba no cocinarlo en la medida de lo posible para que todos pudiéramos comer lo mismo. Uno no se da cuenta de la cantidad de cerdo que come hasta que convive con quien no lo prueba, pero bueno, aunque al principio parece difícil luego es muy fácil, hay muchos otros alimentos que si puede comer.

Por lo demás, más que cambiar hábitos lo que hemos hecho ha sido intentar adaptarlos a él, aunque al final Salek ha sido el que más se ha tenido que adaptar


Tienes un hijo, Pablo. ¿Cómo lo ha vivido él?

Bueno... Pablo le quiere con locura, a pesar de que sabe que Salek se ha marchado al Sahara sin venir a cuento me pregunta que porqué no viene a comer o a dormir o a lo que sea que este haciendo en ese momento. Pero eso no quita que tuviera muchísimos celos, era una relación de amor-odio. A la semana de llegar empezaron los problemas, la primera semana estaba muy emocionado enseñándole de todo, pero luego debió pensar que ya llevaba aquí mucho tiempo y empezaron los celos. Era algo que sabíamos que iba a pasar, así que con cariño y mucho respeto hemos dejado que volviese a encontrar su sitio dentro de casa. El último mes han tenido una relación de hermanos preciosa.


Háblanos de Salek. ¿Cómo crees que ha vivido él este verano?

Bueno, Salek es un amor de niño, ha disfrutado mucho que era algo que a mi me preocupaba bastante. 

Cuando se acercó el momento de irse hubo días que me decía que quería quedarse más, tenía sentimientos enfrentados los últimos días, estaba como loco por volver con sus padres y hermanos pero también estaba muy a gusto aquí.

Al día siguiente de marchar hablé con él dos veces, me dijo que nos quería mucho y que iba a volver, aunque lo mejor de todo fueron las palabras de su tía que nos dio las gracias por haberle tratado con tanto cariño. Eso es lo mejor que me queda de esta experiencia, se ha sentido querido y eso para mi es lo más importante, siento que todo ha merecido la pena.

Aparte de eso, lo ha aprovechado muchísimo, ha visto la playa por primera vez, ha aprendido a nadar, se ha bañado en piscinas, ríos y mares y sobre todo ha conocido una forma de vivir muy diferente a la suya, ha alucinado con edificios llenos de casas como él dice, con la hierba, con los ascensores, las puertas automáticas, el agua corriente... Ha conocido un mundo nuevo, ahora nadie podrá decirle que fuera no hay nada porque él lo ha visto.


Como familia, ¿qué crees que ha cambiado después de esta experiencia en vosotros?

Bueno, hemos visto que somos capaces de adaptarnos a lo que venga y que todo lo que se hace con amor y con buena intención al final sale bien.

Como padres hemos intentado dar amor sin excluir a ninguno, que era algo que no teníamos muy claro que pudiéramos hacer.

Y para Pablo, aunque aún es pequeño para entender muchas cosas, ha aprendido a compartir su vida y su espacio con otro niño y a esperar pacientemente su turno en todas las situaciones cotidianas que se han dado.

Desde luego nos ha enriquecido a todos.


Tema libre:

Solo me queda añadir que debido a la crisis el número de familias de acogida en España se ha reducido mucho y la verdad es que es una pena, no es tanto lo que se gasta y para los niños es una experiencia muy buena. Es cierto que vienen con lo puesto y hay que comprarles ropa, pero el desembolso no es tan grande. Yo animó desde aquí, ya que Mon me ha abierto su bitácora, a todas aquellas personas que tienen dudas de si hacerlo a que se acerquen a una asociación y seguro que se animan.

Cuantos más niños vengan más gente les verá y así es más difícil que su causa quede en el olvido.
Es una pena que a día de hoy haya tantos niños en medio de conflictos tan ajenos a ellos.


Y hasta aquí la entrevista con Sara, a la que agradezco la buena predisposición y su amistad.


Más información en Amigos del pueblo saharaui en Burgos:



http://saharaburgos.wordpress.com/

https://www.facebook.com/Burgosaharaui

A veces me pregunto qué estoy haciendo con mi vida

A veces me pregunto qué estoy haciendo con mi vida y una voz infantil o dos a la vez me llaman.

A veces me pregunto qué estoy haciendo con mi vida y seguido se me ocurre hacer mermelada de ciruela disfrutando de los olores de mi cocina.

A veces me pregunto qué estoy haciendo con mi vida pero justo entonces, segundos después, me enfrasco en seguir aprendiendo aunque sea de manera autodidacta.

A veces me pregunto qué estoy haciendo con mi vida y al rato soy confidente y escucho sentada ante un maravilloso café.

A veces me pregunto qué estoy haciendo con mi vida mientras paseo en un escaso y precioso momento de soledad.

A veces me pregunto qué estoy haciendo con mi vida... y me pongo a escribir.

A veces me pregunto qué estoy haciendo con mi vida y pienso y pienso proyectos que me ilusionan.

A veces me pregunto qué estoy haciendo con mi vida y veo que mi vida es un rico mosaico compuesto de pequeñas piezas. Quizás insignificantes a primera vista,  pero que unidas de la manera adecuada con tiempo y paciencia conforman una hermosa imagen.

Mi vida está hecha de diminutos momentos.

viernes, 23 de mayo de 2014

Entrevista a Raquel López - El Parto en casa

El momento "culmen" de nuestro embarazo llega en el parto: Un proceso natural para el que estamos plenamente preparadas pero que cada mujer vive de una manera diferente según se haya ido informando durante esos nueve meses, según su embarazo, sus necesidades, sus dudas o sus miedos. Un proceso emocionalmente complejo, sin duda alguna.


Hoy quiero entrevistar a una mujer que ha vivido sus partos de manera muy especial, que nos acerca a una alternativa a los partos hospitalarios, una alternativa en muchos casos o en general considerada "controvertida" y minoritaria.


Quiero mostraros su testimonio en primera persona para que a través de ella sintamos sus emociones y nos planteemos nuestras propias preguntas. 


Sobre mi opinión personal, otro día, quizás...

Raquel es madre de cuatro hijos, de mirada reflexiva y de carácter templado y sereno. Es una luchadora nata, una superviviente. Así es como yo la percibo cuando paso mis ratitos de charla con ella.


Sin más preámbulos..."os dejo" con ella.



Quien es Raquel.

Soy una mujer de 36 años, madre vocacional de cuatro hijos.


¿Qué os lleva a decidir parir en casa?

Raquel: Incluso antes de estar embarazada veía el parto en casa como la única opción.

Cuando me quedé embarazada me sentía bien, mi cuerpo iba haciendo su trabajo y me pareció que el parto tenía que desarrollarse en un lugar conocido, donde estuviera cómoda y que mejor sitio que mi propia casa.
He elegido parir a mi ritmo, rodeada de personas de confianza, tranquila, sin prisas, sin agobios


¿Es seguro el parto en casa?

Raquel: Sin ninguna duda sí. No olvidemos que somos mamíferos y estamos diseñadas para parir. Siempre que sea un embarazo sin contratiempos y haya una matrona a tu lado es una opción segura.


¿Quien puede parir en casa?

Raquel: Primero la mujer tiene que estar convencida de querer tener a su hijo en casa. El siguiente paso es encontrar una matrona con la que te sientas a gusto. Hay varios puntos que son necesarios para parir en casa:
  • Que el embarazo sea de bajo riesgo
  • Que el bebé se encuentre en posición cefálica (aunque hay matronas que atienden en casa viniendo de nalgas)
  • Que el parto se produzca entre la semana 37 y la 42
  • Que haya un hospital cerca ( no todas las matronas tienen esta condición como indispensable)

¿Cómo es la dinámica desde el momento que una embarazada decide parir en casa? ¿Cómo se organiza? ¿Cual es la implicación de cada parte y en cada etapa del proceso?

Raquel: Lo primero que tienes que hacer es buscar matronas. Cada vez hay más mujeres que quieren parir en casa así que la demanda de profesionales es mayor, por eso a veces cuesta dar con una matrona que pueda atender tu parto. Hay que tener en cuenta que las matronas están de guardia desde la semana 37 hasta la 42, son 4 semanas que están exclusivamente dedicados a ti y eso conlleva que no puedan atender a muchas mujeres al año.

Cuando ya has contactado con la matrona o el equipo que te va a atender te hacen dos o tres visitas durante el embarazo, y les envías los resultados de las pruebas que te vayas haciendo (ecografías, análisis...). Conocen la casa, las personas que vayan a estar en el parto, habláis de las dudas, el material que hay que tener preparado para ese día...


Cuando crees que estás de parto haces una llamada. Hablas con la matrona y ella decide si tiene que venir a casa o no. Ante la duda siempre vienen. Y en el parto si no hay ningún problema su trabajo consiste en controlar que todo vaya bien y esperar a que la naturaleza haga su trabajo.

"concentrada en mi trabajo"


¿Y tras el parto? (me refiero a lo que en hospital sería el test de apgar, peso, vitamina, prueba talón, etc.)

Raquel: Tras el parto es cuando el trabajo de la matrona es más importante. Primero comprobar que el alumbramiento de la placenta se produce de forma correcta, ver el estado del niño al nacer (test de apgar). Y si todo está bien lo normal es que te dejen tranquila con tu bebé y tu familia. Yo en mis partos he estado de media unas dos horas con mi bebé piel con piel, tranquila y el bebé iniciando la lactancia. Y a las dos horas ya las matronas le han pesado y le han hecho las mismas pruebas que le hacen en el hospital. Si quieres ponerle la vitamina k, la pomada antibiótica en los ojos y la vacuna de la hepatitis pues también se lo administran.


Háblame del papel de tu pareja. Y en el caso de haber niños mayores, hermanos mayores, ¿cómo les hacéis participar del proceso?



"rodeada de personas de confianza"


La pareja es fundamental. En realidad lo fundamental es rodearte de las personas con las que quieras compartir este momento tan especial.

Yo he parido cuatro veces en casa y cada parto a sido distinto. En el último en el momento del expulsivo eramos 7 en la habitación!!! Las dos matronas, mi pareja, mi madre, mi sobrina de 19 años, mi hija de 6 y yo.

La pareja es una especie de vinculo entre yo y el mundo exterior. Es el que está pendiente de los niños, de la llegada de las matronas, de mis necesidades...

Yo siempre he parido por la noche mientras mis hijos dormían plácidamente. En este último parto mis hijos mayores de 6 y 8 años tenían claro que querían estar presentes y les preparamos para ello. Les explicamos como se desarrolla un parto, como iba a ser la vida en casa cuando llegara el momento,vieron varios vídeos de partos. Para ellos es una gran oportunidad vivir de una forma tan directa el nacimiento de un hermano. Muchas parejas optan por parir en casa precisamente porque tienen hijos mayores y quieren que estén presentes en ese momento.

También es importante es tener preparado un plan b porque nunca sabes como van a reaccionar en un momento así y es importante que puedan estar con alguien de confianza.


¿Cual es el apoyo que sentís una vez tomada la decisión? ¿Cuales fueron los comentarios más repetidos durante vuestro embarazo? ¿y tras el parto?


Raquel: Pues hay de todo, es un tema polémico. Hay personas que te dicen que eres una valiente y otros que estás loca. Por eso yo recomiendo seleccionar a quien se lo vas a contar. No olvidemos que estás embarazada y es un momento delicado. Puede que no quieras entrar en polémicas.

Mi principal apoyo siempre ha sido mi pareja, amigos, madres del grupo de apoyo a la lactancia al que pertenezco “Madres de la leche”. En general gente informada sobre lo que es un parto en casa.


¿Y por parte de los profesionales, qué tipo de respuesta has recibido?


Raquel: Yo he notado bastante evolución en este sentido desde mi primer parto en casa hace 8 años al último hace 5 meses. En el primero la ginecóloga puso el grito en el cielo y el pediatra cuando fui a la primera revisión también. En este último nada que ver. Ha habido un profundo respeto por parte de la ginecóloga, la matrona del centro de salud, la pediatra, incluso curiosidad por saber como se desarrollaba un parto en casa.


Imagino que ves muchas diferencias con respecto a otros países. ¿no?

Raquel: Por supuesto. Hay países del norte de Europa donde el parto en casa es la opción elegida por las mujeres que tienen un embarazo de bajo riesgo y está cubierto por la seguridad social. Esto hace que toda la población normalice esta opción de parto.


Cuéntame tus partos. Raquel tu has optado por el parto en casa en cuatro ocasiones.

Raquel: Los dos primeros fueron bastante parecidos. Largos, intensos. Las últimas contracciones en la bañera y el expulsivo en una silla de partos. El primero me costó mucho el expulsivo y se me quedó muy grabado ese momento.
El tercero fue rapidísimo. La matrona casi no llega a tiempo, de hecho yo estaba empujando y todavía no había llegado. Mi pareja estaba conmigo absolutamente relajado y mis dos hijos mayores y mi madre durmiendo.

Y el último ha sido el más especial, supongo que por la presencia de mis otros hijos y mi madre.

Todos tienen en común que han sido por la noche y en un ambiente tranquilo.


¿Qué es lo que más te ha marcado de tus partos?

Raquel: A mi me han hecho darme cuenta del poder que tenemos, de que estamos diseñadas para esto, por eso no puedo concebir parir de otra manera. Me han hecho más fuerte.


¿Crees que es posible que se avance en este tema, que se llegue a considerar normal el parto en casa?

Raquel: Sí, ya se está avanzando. Cada vez hay más mujeres interesándose por esta opción de parto. Muchas porque han tenido primeras experiencias malas en hospitales, otras porque quieren compartir ese momento con sus otros hijos o simplemente porque consideran que los partos nunca tenían que haber salido de los hogares.


Por último, propongo "tema libre". Cuéntame lo que desees.

Raquel: Animo a todas las mujeres a que confíen en ellas, estamos preparadas para parir a nuestras crías en nuestro hogar,sin epidurales, sin oxitocina extra, no necesitamos medicalizar un momento así. Somos los únicos mamíferos que preparamos nuestra casa para recibir a nuestro hijo y nos vamos a parir fuera de el. Devolvamos el parto al lugar de donde nunca tenía que haber salido.

Gracias Mon


Gracias por darme la oportunidad de entrevistarte. Gracias por tu tiempo y por tu amistad.



lunes, 28 de abril de 2014

Libro Dormir sin Llorar - El libro de la web

Hace casi siete años, al nacer mi hijo y navegando por Internet en busca de respuestas, me encontré la siguiente estrofa del poema "CUANDO DUERME UNA MADRE JUNTO AL NIÑO", de Miguel de Unamuno:



"Cuando duerme una madre junto al niño

duerme el niño dos veces;

cuando duermo soñando en tu cariño

mi eterno ensueño meces."



Esa estrofa se convirtió en mi estrofa de cabecera, en nuestra estrofa, en nuestra canción, en nuestro lema y nuestro principio.

Había nacido mi primer hijo y algo se quebró en mí, naciendo de nuevo, como madre. Utilizo la palabra "nací" porque desde que llegó el bebé no fui "quien yo esperaba ser", la madre que yo imaginaba, sino que ya "una madre habitaba en mí", que fue la que surgió.

De la mano de Unamuno, de su estrofa y de la web Dormir sin Llorar, comencé un camino con una forma de ver el sueño infantil. Me sumergí en su Comunidad primero como lectora, escondida sin registro y tras seis meses como participante e integrante registrada.

Así comenzó la siguiente historia: Con una madre llena de dudas y de preguntas y de miedos y un bebé recién nacido que no dormía, que mamaba y mamaba y que lloraba y lloraba. Con estas piezas de puzzle comenzamos a armar nuestra existencia diaria, nuestras noches y nuestras siestas, arropada por miles de historias parecidas a la nuestra, abrazada por las madres más activas del foro. Amparada, sostenida.

Pasó el tiempo, agradecida me quedé en la comunidad, dispuesta a devolver lo que se me había dado, a poner mi hombro para que otras madres se apoyaran. Me quedé porque el foro era mi círculo de mujeres, mi tribu, esa tribu de la que tanto se habla en maternidad. Quedarse supuso dar un paso más y no solo eso, supuso un regalo que es el que os presento hoy:

El regalo tuvo forma de proyecto, forma de libro. ¿Qué más podía pedir yo? 

Han sido varios años de proyecto (muy intensos) y un hijo más.

Muchos días, muchas noches, mejores, peores, muchos bostezos y muchos ruegos o plegarias a Morfeo. Luchas interiores, dudas, suspiros.

Muchos "todo pasa y todo llega"... muchos momentitos y momentazos, confidencias con mi tribu. 

Y el proyecto del libro de trasfondo, tomando forma: los planes, los sueños, los borradores, las puestas en común, la incertidumbre, el miedo, la necesidad de perfección, "de estar a la altura de las circunstancias", la obsesión por ofrecer un buen apoyo a los padres, concienzudo.


Las compañeras de viaje, las "camaradas": Rafi, Roberta, Begoña, Merche, Cristina, Rosalina.

Todo un viaje, toda una experiencia. Un sueño hecho realidad.

El resultado, con todo el esfuerzo e implicación del equipo que da vida a este proyecto, es este libro que veis ¡y yo formo parte de él!.


Me quedo con todo lo vivido, con todo lo aprendido. Con la ilusión con la que acometí el proyecto. Con la satisfacción de haber disfrutado buscando, leyendo, escribiendo, creando (como el cuento de la teta cansada). Me quedo con la ilusión de saber que no he sido la única en dormir a mis hijos sin llorar, que no lo soy y que no lo seré y que de verdad, de verdad, estamos programadas para actuar así: Solo tenemos que escuchar y sentir, dejarnos llevar en los brazos de Morfeo, juntos.



Dulces sueños.



Puedes comprarlo aquí o en tu librería favorita.


Más información:
Dormir sin Llorar


viernes, 25 de abril de 2014

Poema "Madre, llévame a la cama" de Miguel de Unamuno



MADRE, LLÉVAME A LA CAMA

MIGUEL DE UNAMUNO


Madre, llévame a la cama
Madre, llévame a la cama. 
Madre, llévame a la cama, 
que no me tengo de pie. 
Ven, hijo, Dios te bendiga 
y no te dejes caer. 

No te vayas de mi lado, 
cántame el cantar aquél. 
Me lo cantaba mi madre; 
de mocita lo olvidé, 
cuando te apreté a mis pechos 
contigo lo recordé. 

¿Qué dice el cantar, mi madre, 
qué dice el cantar aquél? 
No dice, hijo mío, reza, 
reza palabras de miel; 
reza palabras de ensueño 
que nada dicen sin él. 

¿Estás aquí, madre mía? 
porque no te logro ver... 
Estoy aquí, con tu sueño; 
duerme, hijo mío, con fe. 



Miguel de Unamuno