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miércoles, 23 de noviembre de 2011

Soraya madre, Soraya mujer... Soraya ambición política

A estas alturas no sé ya en qué tono escribir esta entrada. Si hacerlo con salero o con ironía, con contundencia, con seriedad, con teoría... no lo sé. No sé ya si remitirme a entradas anteriores. No sé si intentar escribir cual panfleto incendiario o reivindicativo, o si expresar las ideas que me rondan en la cabeza sin otro afán más que el desahogo, mi desahogo. De hecho me tienta dejar a reposar la entrada en sí y leer la blogosfera maternal que frecuento mientras asiento mis ideas y emociones.

No sé si dirigir mis reflexiones a la persona que ha desencadenado esta entrada o a la sociedad que además la admira y la empuja (además de palmearla) a tomar decisiones como la que ha tomado. Me pregunto qué habrá pensado y sopesado ella... ¿se habrá cuestionado su ambición?, ¿habrá vacilado a la hora de tomar la decisión que ha tomado? ¿ha pensado en su hijo? supongo que sí... y sin embargo no la entiendo. Sé que no estoy en su piel, ni lo estaré nunca... que hablar de los demás es demasiado fácil... pero realmente ¿dentro de unos años quiere pensar que EL MAYOR éxito de su vida ha sido su carrera política?

Recuerdo mi mayor ambición cuando era estudiante, cuando comencé mi carrera: la escuela diplomática. Mi mayor deseo... Sin embargo ahora pienso en ello solo cuando echo la vista atrás. Mis ambiciones han cambiado, igual que lo ha hecho mi vida y mis circunstancias. Mi mayor ambición hoy en día es mi familia, son mis hijos y ser partícipe activa de su vida. Ser su principal persona de referencia, que sientan su mayor vínculo conmigo y no con terceras personas.

Con estas palabras no quiero animar a nadie a nada, que cada una elija su camino, que piense en sus por qués. Nada es blanco o negro.

Yo también quisiera desarrollarme en otras facetas, pelear por mi sueños como escribir un libro, un trabajo a media jornada... pero no puedo ni quiero olvidar que mis hijos son parte esencial de mi vida. Lo que lamento es que tal y como se concibe el mundo laboral hoy, en ese aspecto mi tren ha pasado de largo. Y me subí a otro, ser madre. Lástima que para subir a uno tengas que perder el otro. Sin segundas oportunidades, sin poder adaptarnos, sin poder abrir y cerrar etapas al ritmo adecuado.

Y una vez más pienso, políticos así no me representan. No van a defender bajas más largas, conciliación real, ni que seamos un poco más "noruegas". No van a defender pasar más tiempo con mis hijos, no promoverán medias jornadas, ni horarios intensivos laborales y escolares para que padres e hijos disfrutemos de tiempo en calidad y cantidad.

Yo no hubiera podido separarme de mis hijos a los nueve días de recien nacido. Ni por un segundo. Salvo caso de fuerza mayor y con todo el dolor, no sé si del mundo pero sí de mi corazón.

No comprendo hacia dónde caminamos, hacia donde nos lleva nuestra sociedad, aplaudiendo ejemplos como el de Soraya que se incorpora a su trabajo (con jornadas maratonianas como tienen los políticos) dejando a sus recien nacidos, porque es lo que son, recien nacidos, a los cuidados de otra persona, de alguien que NO  es su madre y al que el niño no necesita, porque lo que necesita es el calor y los cuidados de su madre. No somos conscientes (y no queremos serlo) de lo que realmente supone la ruptura tan temprana de la diada madre/hijo.

Nos estamos olvidando de niños y ancianos. Sí nos estamos olvidando de ellos creyendo que no hace falta que les cuidemos nosotros mismos cuando pueden hacerlo otras manos expertas que no son las nuestras. Y no es lo mismo,  no lo es. Ni los cuidados, ni la dedicación, ni los medios, ni las ganas, ni la paciencia ni nada de nada. Contamos, "valemos", en nuestra etapa productiva, como trabajadores activos.

Evidentemente cada una vive su maternidad como quiere y puede... como sabe o como le dejan... pero a veces me pregunto si en aras de la libertad de acción y de decisión, de la igualdad, no estamos "patinando" . Nos están convenciendo de que renunciemos a nuestra maternidad, que la compartamos para que no nos moleste ni nos separe ¿de qué? de quién? 

Prefiero pensar que nos queda por delante un "neofeminismo" donde seamos conscientes de que es importante vivir la maternidad y ser parte consciente de ella. Por placer, por instinto, por inversión de futuro, sí, por eso también, porque una madre en casa en los años más importantes y decisivos en el desarrollo físico y emocional de un niño es invertir en un futuro y un mundo mejor.

Prefiero pensar en que podemos reflexionar sobre lo que significa CONCILIAR (elegir sin renunciar)  y luchar por conseguirlo.


Entradas en otros blogs:





jueves, 17 de noviembre de 2011

Yo también quiero ser noruega (Editado)

Os emplazo a leer el siguiente artículo de Ileana Medina, en su blog Tenemos tetas:


Solo quiero añadir:

Yo también quiero ser NORUEGA.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Políticos así no los quiero... (II)

En las noticias de hoy leo un titular sobre la malinterpretación que se ha hecho del discurso del Sr. Griñan:


Bueno, ya está. Estamos en campaña... ¿Cómo no iba a aparecer el cruce de acusaciones?


A ver cómo explico lo que siento, es que este tema me toca demasiado hondo....

Señores...Si es que esto no es política, ni color de partidos, ni derechas ni izquierdas. Esto, señores, es mucho más importante. Ni tan siquiera es solo la descalificación de la lactancia materna (que ya de por sí.... da para que me indigne).

Es una forma de ver la maternidad, la vida, de pensar en nuestros hijos, de "invertir" en un futuro mejor, de demostrar que las cosas tal cual están NO FUNCIONAN.

Y pasando ya a contestar...

Pues no me siento tampoco una talibana, qué le vamos a hacer. Ni sigo sintiéndo el feminismo que se defiende en el discurso. Sigo pensando igual que ayer.

Talibanismo. ¿Defender la LM es talibanismo? ¿promocionar la LM como lo que es, lo mejor para la salud del bebé y de la madre es talibanismo? ¿apoyar a las madres para que se informen y disfruten de su periodo de lactancia? ¿Agruparnos para encontrarnos más cómodas y comprendidas, buscar "la tribu" es talibanismo?

Por poner otro ejemplo: ¿Todos los esfuerzos y medios que se emplean para concienciarnos de que fumar es malo y para dejar de fumar, legislación incluida, también le parece "talibanismo"?

En todo el tiempo que llevo inmersa en grupos de apoyo, en foros, en blogs, en entornos que activamente buscan que la LM tenga el sitio de honor que se merece en la sociedad, solo he visto personas bien dispuestas a ayudar, a entender, a comprender, a acompañar,  SIN PRESIONES.

La presión, la culpa, la generamos nosotros mismos, en este caso nosotras.

Sobre todo si no tenemos las cosas claras.

Sobre todo si la información que nos llega en muchos casos es erronea, incompleta e incluso contradictoria.

Sobre todo si luego nos quedamos SOLAS en nuestra lactancia sin AYUDA de nada ni de nadie ni tan siquiera para cuando comienzan los problemas.

Y si he de seguir hablando... sobre todo porque con las ayudas que nos ofrece el estado no vamos a ningun lado sino que nos pegamos las 16 semanas angustiadas pensando en cómo haremos todo cuando nos tengamos que incorporar a nuesto trabajo e intentando adelantar y arreglar acontecimientos antes de tiempo.

Por otro lado, como madre que ha amamantado varios años yo también puedo hablar de presión, de incomprensión y de rechazo. De la necesidad de dar mil y una explicaciones y justificacíones, del rastreo de información por la red para sentir que la ciencia me avala y para poder acallar consejos no deseados. De mi necesidad imperiosa de buscar un hombro en el que quejarme y un abrazo en el que consolarme. De llegar a un grado donde lo único que he deseado es que me dejaran en paz con mi forma de crianza, sin querer convencer a nadie de nada, solo que me dejaran en paz.

Y más aún, puesto que él mismo es político... Si desde las propias instituciones públicas ha habido un giro en los últimos años para la promoción de la lactancia por considerarlo un tema de salud pública, si allá donde uno busque, sobre todo en el propio mundo médico, todo señala y avala las bondades de la lactancia materna.... ¿dónde queda el talibanismo en todo esto?

Lo que la mujer necesita es que le ayuden a ser mujer, a vivir esta etapa de los primeros años y cuidados de sus hijos con otras medidas, eso lo tengo claro. No escupiéndola del mercado laboral sin remedio por el mero hecho de haber querido ser madre. No negándole sistemáticamente el derecho a elegir con total libertad. No llamándola "machista" o "mantenida" si elige un camino que no es el habitual (habitual no significa equivocado).

En todo este tema, además de las mujeres están los niños, nuestros hijos. NUESTRO FUTURO Y EL DE TODA LA SOCIEDAD.

De todos modos, esta frase lo dice todo: "Ladran Sancho, luego cabalgamos".

martes, 15 de noviembre de 2011

Politicos así no los quiero

Como mujer, como madre, como identidad.... NO me representan.


Para muestra, un botón:

"Desde que estalló la crisis, José Antonio Griñán no ha parado de analizar, en público y en privado, sus causas y sus consecuencias. Desde todos los puntos de vista. Ayer en un encuentro con colectivos de mujeres advirtió de una las derivadas de la catástrofe económica: el de la "ridiculización" de los avances en materia de igualdad y del "retroceso en la conciencia ciudadana" de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. ¿En qué se nota? En todo, según él. En que vuelve a ponerse el acento en el "papel reproductivo de la mujer", creando en las mujeres una "mala conciencia", por ejemplo, para que opten por la lactancia materna de los hijos, algo que él describió como una forma de "canibalismo"."

A esto yo lo llamo descontextualizar y manipular. Leo el artículo de El País y solo pienso: a la caza y captura del voto.

No creo en ese feminismo y no me siento más machista por ello. Creo en la mujer, en sus capacidades, en sus logros, en su fueza y creo en su IDENTIDAD. Esa identidad que le hace única.

No quiero ser un hombre, quiero ser MUJER PLENA. Y si como mujer puedo parir, puedo amamantar y criar, quiero hacerlo. Y debería poder hacerlo sin renunciar a nada o renunciando a todo. Debería poder ELEGIR. Sin sacrificios, sin pérdidas.

Aceptemos nuestra identidad y sus ventajas.


Por una conciliación verdadera, por más tiempo con nuestros hijos. Por una maternidad consciente.

Otras reacciones: